No creo estar preparada para regalarle a otra el amor de mi vida, y mucho menos lo que he podido lograr con tanto esfuerzo, sacrificio, y sobretodo amor. Para lo que si puedo estar preparada es para otorgarle a mi amor la felicidad que tanto merece y que tanto desea. Una vez me dijiste que yo era tu tesoro, que yo era tu felicidad, tu alegria y tu catalitico; aquello que te calma y te trae paz. Descubramonos nuevamente cielo, no le regales todo eso a otra, a une desconocida que "conoces" apenas hace 2 semanas. Vamos chiqui, dejate querer, dejate llevar...
