Reloj de Arena
La cuarta vez que hago algun intento para intervenir en mi translucido cuerpo de cristal. Me faltan las mismas fuerzas de siempre, aun teniendo mil excusas para esforzarme, me faltan las mismas ganas. Solo me quedo mirando alrededor de mi misma. Mis propios reflejos ciegan mi conciencia esta vez. El fondo pesa... esta tan cargado... cargado de tanto... cargado de nada. Todo se desvanecio mientras se filtraba de un segundo a otro.Mi interior es cruel, inesperado, insensible. Le han puesto un nombre que asusta. De todos modos ya ni lo recuerdo, esta prohibido nombrar su paso... todo lo transforma.
Naci fuera de epoca, me dijo ella, pero en la caida me di cuenta de otras muchas personas que nacieron diferentes y todas ellas llegaron en tiempos aleatorios a sus supuestos destinos. Llegaron, se saludaron y no se conocieron, cuando se supone hubieran sido hermanos, amigos o mucho mas que eso. Mi interior no se detiene, no da ni un solo paso atras. Prefiere destruir a todos que dejar de ser equilibrada.
Fue ella quien me dio la ultima excusa para girar. Cinco segundos de intercambios de miradas, cinco segundos nada mas. Un giro completo significaba la continuacion sin rumbo de todo. El capitel que me corona toco el borde de madera. Mi interior comenzo a moverse despiadadamente, como avalancha furiosa que cae de la cima. Escuche a todos quejarse por mi culpa, los escuche maldecirme, los escuche intentando parar mis latidos que se escurrian en caida libre hacia un siglo sin final que tampoco tuvo comienzo. Maldito yo... maldito tiempo despiadado.
Cuanto mas tendre que esperar para poder girar nuevamente? Me impacienta mi propio actuar. Me acabo yo misma y se acaba nuestro tiempo.
