El Desespero y lo Esperado
Se acercaron las 12 a.m. y la musica estaba hirviendo en la botella verde. Entre esperando ser sorprendida por algun evento inesperado, pero sabia que pasaria lo tan inevitable y esperado. La botella se sirvio sola, de algo me servia el estado tan fatidico que me encontraba. Alli volvi a ver al musgo sin cerebro retorcerse frente a mi. Rode por la mesa y extendi mi brazo, deje caer mis ojos ahuecados. Tan falsa como siempre, toda una actriz de primera. El titere de musgo se vio forzado a mover su mano de madera... le pesaba tanto... tanto... al susurrarme. El musgo lo mantenia sujeto a sus directrices, enredado en su lio de hilos.
La musica se encendia como luciernaga en la noche y el musgo acaparo toda mi vista. El desespero pretendia enojarme o seducirme el lado alienigena de mi mente (?). Tal vez solo yo me lo imaginaba. No, no lo lograba esta vez. Me causaba risa, parecia un show de primera, tan excelentemente planificado. El total de todos los cerebros, mas el cerebro herbivoro del titere no sumaban la mitad inutilizada del mio. Mi paciencia era culta y se sentaba cerca de la pared a mirarme. El desespero junto a lo esperado tocaron mi espalda, no se sentian tan frios.
Al salir el titere yacia colgado de una cuerda, inutil luego de haber sido usado por el desespero. Sus palabras eran tan vacias como su interior. Su eco retumbaba chocando con una ramera que se hacia la sorda. Mi poesia hecha toda un arte... mi mejor actuacion; la mala con cara de buena, lal buena con cara de mala. Dentro de mi nacia un solo sentido de superioridad al verlos recostados uno encima del otro... sin hacer un todo. Una bola de carne sin esencia. El musgo, el desespero, lo esperado, el titere y las proximas victimas. Yo suficientemente calmada como para no caer en las boludeses de la ignorancia. Mi camino seguia siendo el mismo, sin ningun obstaculo, con una que otra parada para reirme de las sonrisas calcomidas. Me diverti, no lo niego.
