La confusión siempre ha sido una de mis tácticas. Soy buena para eso. Por eso me han dicho los cumplidos sobre ser actriz. Mentir se logra tan fácilmente luego de la práctica, hasta uno mismo cree lo que dice y se aferra a ello.
No menciono tu nombre. Bastante común a decir verdad, pero oírlo es transportarme a tu lado, a sentirte cerca cuando me das tan pocas palabras para recordar. Tu nombre me lo guardo. Es mi secreto.
Tu voz maravillosa encanta mis sentidos, me lleva a buscarte sabiendo que no te encontraré. Se que intento en vano, se que no me observas cuando quiero.
Aquella vez te tuve muy cerca, hasta me mirastes. Caminé varios pasos y te oservé de la forma más discreta posible. Noté que también me mirabas, con la mirada de aquellos que dudan pero quieren. Al marcharte, me lanzastes una última mirada provocándome risa.
Anduve una semana buscando una pista vuestra. Nunca te vi. En el momento que menos esperaba te encontré. Sonreistes y me guiñastes el ojo de una manera coqueta. Por primera vez te oí, vi tu sonrisa inocente, tu mirada angelical. Y no logro apartarte de mi mente.
Se que tu también piensas en mi...
