Te espero y nunca llegas
Espero que abras la boca
y digas que estoy loca.
También imagino que dirás
que es inútil mi afán,
que nunca en tus brazos
voy a estar.
Yo, ángel ebrio de demonios
no le hago caso a tu voz de campanas
ni a las que viven en mi cabeza
porque hoy solo quiero oir tu silencio
para desnudar tus mentiras
y para que tu mirada me hable
más que una palabra.
