Tu...
Me hicistes el día con ese pequeño detalle, con el sólo hecho de haberme dado una insignificante llamadita.
Las nubes que oscurecian mi día se disiparon y pude ver un rayito de luz en mi cielo estrellado, fui feliz en ese día con todas las personas que me rodean.
Siempre estaré más que agradecida contigo por haberme soportado, escuchado, enseñado... y, sobre todo, por haberme querido como sólo tu lo has sabido hacer.
De verdad que te quiero un count y a pesar de que sé que las cosas nunca serán como antes, por lo menos esas llamaditas insignificantes me llevan a la terrible conclusión de que de vez en cuando te acuerdas de mi... aunque sólo sea por un fragmento de segundo...
--> nos veremos algún día de estos, en alguna situación inesperada...
